Soy Ana, Psicopedagoga y acompañante de la primera infancia además soy madre de dos hijos. La maternidad vino a revolucionar mi vida trazando un camino de trabajo personal y crianza consciente.

Estudié Magisterio de Educación Especial y continué con la licenciatura de Psicopedagogía. Descubrí que me gustaba el trabajo social, la atención a personas. Así que, los estudios que cursé me facilitaron la entrada a este ámbito. Desde los 24 años y de forma ininterrumpida hasta finales de 2018, he trabajado como Orientadora Laboral en Asociaciones que atienden a colectivos en riesgos de exclusión. Me encanta este trabajo pero mi necesidad vital actual me ha llevado a emprender, a conectar y fluir con este momento que transito: la maternidad, creando un nidito para los bebés menores de tres años.

Seguidora de pedagogías humanistas, me he formado como Asistente Montessori de 0 a 6 años a través del Instituto Internacional Montessori. Conocedora de la importancia de los cuidados en los tres primeros años de vida, he realizado la Formación en Pedagogía Pikler Infancia, Potencia y Acompañamiento. de Romina Pérez Toldi (Tetaaporter).

Un método pedagógico propio basado en Pedagogías del Cuidado; esto es lo que ofrezco. Y es así porque los cuidados en los tres primeros años favorecen un vínculo sano que supone una maravillosa base emocional en el desarrollo del niño/a.

Este método se constituye sobre las bases de aquellas pedagogías humanistas que dan valor al crecimiento personal del niño/a, definiendo un ambiente cuidado donde el adulto acompaña las etapas evolutivas del menor bajo una mirada amorosa y respetuosa.

El vínculo seguro que se establece entre adulto y niño/a se fundamenta en la escucha, comprensión y cooperación. Los cuidados son la base de este vínculo sano en los primeros tres años de vida sobre el que se construirá su personalidad, su yo y la forma de relacionarse con el mundo.

La comunicación afectiva entre ambos en las acciones de cuidado principales (cambio de pañal, vestido, alimentación, sueño) es una de las señas de identidad de este método pedagógico propio.

La otra seña de identidad corresponde al acompañamiento del niño/a en sus demandas e intereses a través de un ambiente preparado y materiales de juego que apoyan la iniciativa del niño/a en su proceso de autonomía y enriquecen su juego.